PARQUE REGIONAL PICOS DE EUROPA

PARQUE REGIONAL PICOS DE EUROPA


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El 18 de Julio de 1994, la Junta de Castilla y León crea un nuevo parque denominado Parque Regional Picos de Europa, compartiendo apellido con el Nacional, dadas las similitudes orográficas, de la fauna, la flora y de sus pobladores. Con una superficie de 120.760 Hectáreas, engloba toda la Montaña Oriental Leonesa, incluyendo la parte leonesa del Parque Nacional.

Formado por municipios como Puebla de Lillo, Crémenes, Prioro, Boca de Huérgano, Riaño, las localidades pertenecientes a los Valles de Valdeburón y Tierra de la Reina y por supuesto los valles de Valdeón y Sajambre que pertenecen también al Parque Nacional.

 

 

 

 

 

 

La máxima expresión de la montaña caliza alpina se funde con el esplendor de los prados y bosques atlánticos en los Picos de Europa. Contrastes de grises, verdes y ocres, cumbres verticales, profundos y oscuros barrancos, formas caprichosas de la roca blanca y rojiza, hielos azulados, otoños dorados, bosques de todos los colores, nieblas de ceniza y destellos del sol sobre el rocío.

QUE HACER

El Parque Regional Picos de Europa es un lugar para venir sin prisas, con respeto hacia el entorno, sabiendo que después de un paso viene otro y en cada uno de ellos descubriremos un paisaje nuevo, diferente. Hay espacio para los profesionales de la montaña, pero también para los niños, los mayores…

Encontramos bellísimos paisajes para disfrutar; como los contrastes que ofrece Riaño rodeado de agua y montaña, espacios protegidos como el Sabinar de Crémenes o el Pinar de Lillo, multitud de senderos de pequeño recorrido bien señalizados para caminar. Y para los amantes de la montaña nos encontramos macizos de altitudes superiores a los 2000 m, como el macizo de Mampodre.

PICOS DE MAMPODRE

macizo

Los pueblos y sus habitantes son especialmente hospitalarios, y cuentan con infraestructura suficiente de alojamiento para todos los gustos. Además, cada estación del año es diferente, cada momento tiene una luz especial y los ríos, la peña, los prados y los bosques no parecen ser los mismos, lo que hace que el viajero pueda venir una y otra vez a conocer nuevos paisajes y vivir experiencias diferentes. La parte alta de los valles está poblada por densos bosques de hayas, donde se refugia una rica y variada fauna, entre la que podemos encontrar ciervos, corzos, jabalíes, lobos y urogallos.

RUTA DEL CARES

RUTACARES

Pero aquí hay mucho más que paisaje, hay siglos de historia escritos en los pueblos, en los valles, en las iglesias y las cabañas de los puertos, en los caminos y en las piedras. Es la historia de la humanidad desde sus orígenes, vivida por los lejanos antepasados de los actuales pobladores de la Montaña Oriental Leonesa, reflejada en su cultura y formas de vida. Se podría decir que en cada recodo se esconde una leyenda antigua, y siempre hay alguien dispuesto a contárselo al viajero, almorzando queso en una mañana de primavera a la puerta de una cabaña o reponiendo fuerzas al calor de una chimenea en invierno.

Los pueblos y sus habitantes son especialmente hospitalarios, y cuentan con infraestructura suficiente de alojamiento para todos los gustos. Además, cada estación del año es diferente, cada momento tiene una luz especial y los ríos, la peña, los prados y los bosques no parecen ser los mismos, lo que hace que el viajero pueda venir una y otra vez a conocer nuevos paisajes y vivir experiencias diferentes.

LA FLORA

La flora del Parque Regional es compleja y muy diversa. Intercalados con los prados de siega, robles y avellanos, se entremezclan con arces, tilos, fresnos, castaños y nogales, zarzas, brezos y arbustos espinosos.

  

 

 

 

 

 

A pesar del predominio del clima atlántico, se dan condiciones de clima mediterráneo, sobre todo por la presencia de vientos de componente sur de carácter desecante, que favorecen el desarrollo de una vegetación perenne de tipo mediterránea. De esta manera, sorprende, especialmente en las paredes rocosas de los desfiladeros, el desarrollo de densos bosques de encinas, laurel, madroño y otras plantas propias de ambientes más secos.

LA FAUNA

La fauna en el Parque Regional Picos de Europa es abundante y variada, como los diferentes ecosistemas que aquí se encuentran. La gran superficie, genera esta riqueza por la diversidad de hábitats existentes: praderías, cumbres rocosas, pastos abiertos, densos bosques, cuevas, lagos y cañones. El rey de la alta montaña, de las laderas herbosas, es el rebeco cantábrico.

  

 

 

 

 

 

Tampoco podemos olvidar el huidizo corzo, muy común en estos bosques, así como el gato montés, que prefiere zonas boscosas más amplias. Abundan todo tipo de mustélidos como la marta, el tejón, el armiño, la gineta o el turón. Otro mamífero abundante en el Parque es el jabalí, que deja huella de su paso nocturno en los prados, para refugiarse de día en la oscuridad de los bosques.

Y por supuesto es destacable la presencia del oso, que realiza incursiones desde el sector oriental de la Cordillera Cantábrica. En el Parque Regional Picos de Europa, el lobo ocupa el peldaño superior de la cadena trófica, preda sobre rebecos, corzos, jabalíes, pequeños mamíferos e incluso reptiles o aves.

  

 

 

 

 

 

Entre las grandes rapaces, el Parque cuenta con varias especies como el águila real; que tiene en estas montañas el núcleo de reproducción más numeroso de la Cordillera Cantábrica, y el buitre leonado que anida en los riscos más inaccesibles. Por otra parte el quebrantahuesos desapareció como especie reproductora en 1935, aunque en los últimos años se están avistando algunos ejemplares en la zona oriental del macizo. El curioso treparriscos, símbolo de la avifauna rupícula, habita en cortados, riscos y farallones y construye sus nidos en las grietas de los inaccesibles roquedos verticales. Además encontramos especies como el alimoche, el búho real, el halcón peregrino, el urogallo y otras muchas especies más.

 

 

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